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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://tristan.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>tristan</title><description/><link>https://tristan.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El dibujo del domingo</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/092801-el-dibujo-del-domingo.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/092801-el-dibujo-del-domingo.php</guid><description><![CDATA[<p>Tarde de domingo, el lupanar de las horas muertas, des&eacute;rtico cementerio de coches,&nbsp; neblinas y minutos. Todo se cuece afuera en la tarde del domingo&nbsp;. Dentro, la marmita del hast&iacute;o y de la felicidad sin m&aacute;s, est&aacute; en plena ebullici&oacute;n. Entonces dibujo de cabeza, dibujo como el hombre primero que descubri&oacute; la tarde de un domingo lluvioso en una cueva, sonaban cl&aacute;xones y "masclet&aacute;s" en forma de animal herido, moribundo, ensangrentado, dolor inmemorial en su belfo, todo lanzas, flechas clavadas a golpe de pedernal. Era domingo en la cueva. Al raso del domingo los cazadores destazaban al gran manut. Cantaban. Gru&ntilde;&iacute;an. Re&iacute;an. Dentro, el mago de los pigmentos, pintaba con los dedos sobre la pared. Negro de humo, rojo de sangre. A m&iacute;, esta tarde antediluviana, me sali&oacute; &eacute;sto.</p>]]></description><pubDate>Sun, 28 Sep 2008 23:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>Otra p&#xE1;gina de mi cuaderno</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/092602-otra-pagina-de-mi-cuaderno.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/092602-otra-pagina-de-mi-cuaderno.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="color: #ff0000;">Entonces, solos. Playas, cornisas, pasos solapados sobre el terciopelo del lunes. Bendita inercia. Camino despacio porque me lo propongo-&iquest;d&oacute;nde vas con tanta prisa?- me digo, mientras camino sumido en gelatinas&nbsp; y campanas.&nbsp; El tanatorio de los rincones cuajado de borrachos me dicta la senda. Apenas hay ya mariposas. </span></p><p><span style="color: #ff0000;">&iexcl;Esta lentitud de lluvia y caritas de plata bajo un paraguas!</span></p><p><span style="color: #ff0000;">Entonces, solos, y esta soledad de cuchillo que nos hace garrapatear trazos azules sobre cualquier papel, nos devuelve al ni&ntilde;o que fuimos, paraguas, barrizales, colegio, grises maestros, patios, lluvias.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 26 Sep 2008 23:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>Violentos naranjas al amanecer</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/092601-violentos-naranjas-al-amanecer.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/092601-violentos-naranjas-al-amanecer.php</guid><description><![CDATA[<p>Mira mis manos,</p><p>sarmientos que ara&ntilde;an violentos naranjas al amanecer.</p><p>Mira mi pubis de ceniza y tardes de espera.</p><p>Mira mi vientre seco,</p><p>abrojos que claman a la luna.</p><p>D&oacute;nde est&aacute;n mis hijos</p><p>sino en los inh&oacute;spitos hisopos</p><p>de los hospitales que alivian</p><p>las &uacute;ltimas voluntades.</p><p>D&oacute;nde est&aacute; mi espalda</p><p>herida por el dolor y el imsomnio.</p><p>Mira mis pies,</p><p>harapos que limpian,&nbsp; a su paso, el polvo del viento.</p><p>Mira d&oacute;nde pisas, que a&uacute;n conservo la inocencia.</p><p>M&iacute;rame y no llores</p><p>pues el tiempo me ha detenido.</p>]]></description><pubDate>Fri, 26 Sep 2008 22:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAPRICHO</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/080501-capricho.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/080501-capricho.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Todo el d&iacute;a en estas penumbras, tinieblas de pasillos, todo el d&iacute;a en casa con mi hijo, horas para consumir, momentos que se adhieren a las puertas, a las paredes, a los rincones, por todos los siglos, porque as&iacute; son los momentos memorables. M&uacute;sica y martillazos de la obra eterna que es la ciudad, estas risas engastadas sobre mi pelo que es la alegr&iacute;a de mi hijo, estas soledades acompa&ntilde;adas, el juego, las alfombras, tirarme al suelo con &eacute;l sin hacer caso del tiempo, para&iacute;so encontrado, polvo en suspensi&oacute;n, parada y fonda en cada minuto.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">A&uacute;n as&iacute; tuve tiempo de reorganizarme esta &ldquo;habitaci&oacute;n propia&rdquo;. Sab&iacute;a que algo me incomodaba y no era s&oacute;lo la luz, no era Virginia Woolf que ven&iacute;a avis&aacute;ndome desde la solapa de sus diarios, no es que la sombra de mi propia mano me impidiera ver mis garabatos, es que la mesa, desde siempre, me ped&iacute;a a gritos que la pusiera bajo la ventana. Al final creer&eacute; en el feng shui. La luz abofeteaba mis cosas, las sombras se desparramaban a mi espalda, y no s&eacute; que estelas de alfombras, paredes, ventanas, risas intemporales, manos diminutas, puntos de vista cambiantes, horizontes caseros reci&eacute;n estrenados, mi hijo, me convert&iacute;an en un individuo privilegiado&hellip;Momentos que cabalgan felicidades inesperadas, lo infinitamente peque&ntilde;o.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Este es mi primer dibujo en esta nueva ubicaci&oacute;n. Lo he llamado &ldquo;Capricho&rdquo;, acord&aacute;ndome de Goya, porque caprichoso es completar el azar del garabato, sobre todo en d&iacute;as calmados como &eacute;ste, donde el mar, la playa, el amistoso arrimo de otras personas son perfectamente prescindibles.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 05 Aug 2008 23:32:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un poema, en un viejo cuaderno, que no recuerdo haber escrito.</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/070701-un-poema-en-un-viejo-cuaderno-que-no-recuerdo-haber-escrito-.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/070701-un-poema-en-un-viejo-cuaderno-que-no-recuerdo-haber-escrito-.php</guid><description><![CDATA[<p>"Debemos cuidar la l&iacute;quida armon&iacute;a<br /><br />de las horas,<br /><br />leer en la madrugada,<br /><br />en la naturalidad del p&aacute;jaro<br /><br />que sobrevuela todos los amaneceres<br /><br />sin dejarse uno, de por vida.<br /><br />Debemos cuidar los nen&uacute;fares del tiempo,<br /><br />porque es el tiempo<br /><br />el que nos alimenta."</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Jul 2008 17:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>acuarela</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/070501-acuarela.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/070501-acuarela.php</guid><description><![CDATA[<p> </p><p> </p><p>Este es mi trabajo, ordenar el agua, darle cauce, salida, dejar que seque, romper el magenta, suavizar el amarillo, caer en el vértigo del violeta.</p><p>Pinto manos para que me acaricien, sonrisas francas como acantilados para que me sujeten. El agua se nutre de la tierra y nace la danza, el gesto, el dolor, el movimiento. ¡Cuántos años metiendo el mar en un papel...!</p><p>La acuarela es el llanto de los pinceles, un universo de tierra, vapor, agua, dulces o tremendos presentimientos, caminos rotos, fuentes que sacan de dudas al verde de los paraísos, gasas que acarician pieles, pieles que son gasas, rasos, terciopelos, el mundo submarino y una oración que ahora no recuerdo.</p>]]></description><pubDate>Sat, 05 Jul 2008 20:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sense t&#xED;tol</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/061601-sense-titol.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/061601-sense-titol.php</guid><description><![CDATA[<p>Pasan los d&iacute;as vestidos de polvo en este estercolero de horas . Guardapolvo de minutos, triste aspaviento de oro en suspensi&oacute;n.&nbsp; Exactamente hay castillos de humo al otro lado de las ventanas, h&uacute;medas venas del atardecer. Yo no quiero volverme cuerdo en esta patra&ntilde;a, prefiero el deambular de los locos por los circos del aire. Esta ma&ntilde;ana de sol e infancia, cascabeles de humo, ciencia cierta de todas las humoradas, y un payaso inteligente que nos sacaba las risas con tenazas. El sol inclemente puntualizaba el sitio exacto donde ponerse para padecer lo justo. Y la humorada barroca del actor-dios que nos pod&iacute;a subido en la nube- escenario, en la hoja de parra de su oficio que bordaba con volutas de humo y honestidad. Era honesto porque a mi hijo le arranc&oacute; la carcajada que es la palanca de la felicidad y digo actor-dios porque la risa franca, abierta de un ni&ntilde;o es el renacimiento del color en el gris pantano en el que , en ocasiones, no forzamos a vivir. Gracias de coraz&oacute;n a todos los que nos sacan las casta&ntilde;as del fuego de la tristeza y sacan nuestros d&iacute;as de todos los estercoleros.</p>]]></description><pubDate>Mon, 16 Jun 2008 00:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>dibujo</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/061501-dibujo.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/061501-dibujo.php</guid><description><![CDATA[<p>Un susurro de tinta al oido de Rembrandt. La &uacute;ltima noche del Renacimiento, que hace carb&oacute;n, sanguina, el paso del tiempo.</p><p>*</p><p>Alguna vez encontrar&eacute; en la noche el negro profundo que preciso para dibujar las verdaderas sombras de los sue&ntilde;os.</p><p>*</p><p>La mano vencida que agarra la nada, el silencio.</p><p>*</p>]]></description><pubDate>Sun, 15 Jun 2008 12:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Yo, alguna vez, acaricio catedrales</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/040101-yo-alguna-vez-acaricio-catedrales.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/040101-yo-alguna-vez-acaricio-catedrales.php</guid><description><![CDATA[<p>Tengo el teclado entre las manos, tengo entre los dedos la penumbra de este cuarto, y tengo mil segundos&nbsp;para&nbsp;contar, tengo el sabor meloso del polen, la sombra acariciante de las catedrales, el aroma verdinegro del rio, la luz alcahueta de los rincones y ning&uacute;n tema para escribir. Pero tiempo al tiempo, porque para escribir s&oacute;lo hay que ser libre y ver aqu&iacute;, en esta pantalla, ese charco que es tu pensamiento,&nbsp;me&nbsp;&nbsp;pone como un&nbsp;violonchelo &nbsp;ronco.&nbsp;Libr e, libre quiero ser.&nbsp; No la toques m&aacute;s, que as&iacute; es la rosa, los caireles de la rima estorban al poema, y en este plan.</p><p>Ma&ntilde;ana pasar&eacute; la lengua por el asfalto, y acariciar&eacute; alg&uacute;n gato muerto para sentirme a&uacute;n m&aacute;s vivo. Si es negro, mejor.</p><p>Saludos amigos</p>]]></description><pubDate>Tue, 01 Apr 2008 00:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cinco minutos</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/031302-cinco-minutos.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/031302-cinco-minutos.php</guid><description><![CDATA[<p>Es el gris de campanario el que a veces embota el alma, el aire l&uacute;gubre , met&aacute;lico que asesina momentos, magias min&uacute;sculas, m&uacute;sicas de otro mundo. En ocasiones hay lluvia o niebla en los cinco minutos que te roban y la melancol&iacute;a orina pared abajo su flujo de tiempo que huele a madera vieja. Suele ser el momento preciso en que todo deber&iacute;a congelarse, encapsularse, petrificarse para hacerse eterno. Pero el gris campanario vuela siempre por el aire con su cuchillo de matarife para cortar los cinco minutos que a&uacute;n me quedan antes de entrar a formar parte&nbsp; de la posteridad que no s&eacute; si deseo. </p><p>Qu&eacute; dulces eternidades en cinco minutos, qu&eacute; flor, qu&eacute; dulce muerte.....</p>]]></description><pubDate>Thu, 13 Mar 2008 23:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>B&#xE9;cquer y un verano rojo.</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/031301-becquer-y-un-verano-rojo-.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/031301-becquer-y-un-verano-rojo-.php</guid><description><![CDATA[Porque era B&eacute;cquer quien hac&iacute;a el verano y no las golondrinas. El estaba tras los montes, en el naranja casi rojo del atardecer, cu&aacute;nto templario llevaba el viento, cu&aacute;nta flor de lis o almena, o mirada femenina&nbsp; a trav&eacute;s del cristal, tres fechas y un cuaderno de dibujo, cu&aacute;nta osamenta, cu&aacute;ntas palabras breves arrastradas por ojivas, tomillo, duermevela, pocos a&ntilde;os y un caudillo&nbsp; que decoraba de rojo un verano equivocado.]]></description><pubDate>Thu, 13 Mar 2008 00:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Salamanca a los quince a&#xF1;os de la tarde.</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/031001-salamanca-a-los-quince-anos-de-la-tarde-.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/031001-salamanca-a-los-quince-anos-de-la-tarde-.php</guid><description><![CDATA[<p>Quer&iacute;an los &aacute;lamos que me volviera sombra, ruina de quince a&ntilde;os que paseaba, Tormes arriba de la mano de alguna flor que se volv&iacute;a lib&eacute;lula al dar las nueve campanadas en no s&eacute; qu&eacute; monumento hastiado de turistas.</p><p>Salamanca mor&iacute;a a mis pies porque Sartre ya empezaba a malherirme a las quince de la tarde de un domingo cualquiera, espejo, agua, catedral, doncella n&uacute;bil a la que me agarraba por inercia. Nos sudaban las manos, que eran los &uacute;nicos fluidos compartidos mientras recitaba poemas mal aprendidos. Y los juncos silvaban melod&iacute;as que nunca entend&iacute;a. Porque yo no quer&iacute;a el l&eacute;gamo, ni el olor batracio de las obas marinas del Tormes, que desquiciaban mis domingos llenos de nada y lujuria contenida.&nbsp; En realidad, lo &uacute;nico que quer&iacute;a, es que pasara de una vez todo aquello e irme a mi cuarto a escribirlo, que era la &uacute;nica forma de vivirlo con elegancia.</p><p>Quer&iacute;an los &aacute;lamos que me volviera sombra y lo consiguieron. Sombra fui, y sombra sigo siendo, al amparo del Tormes, que muerto ya, a&uacute;n existe y s&eacute; que me espera, soy la misma sombra que los &aacute;lamos del r&iacute;o quer&iacute;an. Sombra soy, m&aacute;s sombra enamorada.</p>]]></description><pubDate>Mon, 10 Mar 2008 00:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ma&#xF1;ana</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/030401-manana.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/030401-manana.php</guid><description><![CDATA[<p>Ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a. Las mismas campanadas del mismo campanario me empujar&aacute;n para que me levante. Es preciso que salga fuera, que me espante los fantasmas, que cumpla no s&eacute; qu&eacute; tipo de norma. Todo est&aacute; calculado. Todo vuelve a empezar, una y otra vez. Y a&uacute;n me alivia el aire fresco cuando abro la puerta y saludo al primer conocido que se cruza conmigo, por que es otro d&iacute;a, porque al d&iacute;a se le suponen grandes cosas, pero siempre es lo mismo.&nbsp;El asombro&nbsp;de un rinc&oacute;n soleado, las palomas, el cierzo severo de la Glorieta, el caf&eacute; cortado, el peri&oacute;dico, el trabajo, la quintaesencia de la &uacute;ltima pincelada que torna siempre a ser la primera. El vagabundaje, los momentos, las horas. </p><p>Ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a y yo estar&eacute; all&iacute; para verlo. Y me alegrar&eacute;. Y dar&eacute; gracias a Dios.</p>]]></description><pubDate>Tue, 04 Mar 2008 23:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Detener el tiempo</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/022801-detener-el-tiempo.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/022801-detener-el-tiempo.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;&nbsp; Entonces la lluvia, que machaconamente golpea el asfalto, me incita a la&nbsp;felicidad de saberme vivo y acodado en una mesita redonda y f&eacute;rrea de cafeter&iacute;a como las de antes, donde la gente se sentaba a echar la tarde, a escribir, a leer o a contemplarse el ombligo, ante un caf&eacute; bien tirado.&nbsp; Llueve violentamente y sin parar, como toda la vida que dijo el del premio, el de la mazurca para dos muertos, cona, qu&eacute; arranques ten&iacute;a este hombre, elefante literario, ese hombre com&iacute;a palabras y met&aacute;foras. Entonces estoy all&iacute;, viendo llover como Isabel en Macondo, a trav&eacute;s del cristal, empercudido&nbsp;por un infame r&oacute;tulo que corta la calle y la lluvia en porciones. Pero el nombre es bonito: "El Celler de Lliris". </p><p>&nbsp;Son la cuatro de la tarde, una hora menos para Lorca y llueve de tal modo que el agua desmenuza el tiempo, y vierte trapos grises sobre la calle. Son las cuatro de la tarde, hora propicia para reposar la cabeza sobre el silencio y escuchar la lluvia que es como un Satie que golperara&nbsp;el piano con los dedos h&uacute;medos de bourbon.</p><p>Las cuatro de la tarde. La inminencia&nbsp; del atardecer y de la noche en la que ahora vivo me hacen ser precavido, y meterme hasta los codos en&nbsp;ese momento en&nbsp;el que rozo la cordura, porque no hay mejor&nbsp;b&aacute;lsamo para el alma, que una tarde de lluvia en la que detienes el tiempo.</p>]]></description><pubDate>Thu, 28 Feb 2008 23:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>Dibujo. Mujer</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/022601-dibujo-mujer.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/022601-dibujo-mujer.php</guid><description><![CDATA[<p>El negro profundo y terciopelo, noche serena que dibuja con manos de lluvia el cuerpo de una mujer, de un &aacute;rbol, manos que mecen el aire de grafito y cedro, ah&iacute; est&aacute;n todas las desventuras, todos los gatos ocultos y todas las noches por las que uno ronda delante del aire que lo empuja. Es el negro profundo el que me incita, es la curva que mueve el lapicero, es la esquina donde da la vuelta el aire, la que me mantiene, vivo, insomne y razonablemente feliz.</p>]]></description><pubDate>Tue, 26 Feb 2008 23:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pianoforte</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/022501-pianoforte.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/022501-pianoforte.php</guid><description><![CDATA[Ya s&eacute; que no es posible el estado de felicidad permanente, son los momentos, brev&iacute;simos, casi insignificantes,&nbsp; como parpadeos los que dignifican &nbsp;la&nbsp; vida, los que te hacen creer&nbsp;en el&nbsp;arpa de hierba que crece sin un motivo justificado,&nbsp;&nbsp;entre el asfalto. Entonces, sin comprender nada, escuchas un piano en la lejan&iacute;a, donde habita el ladrido, el humo de hogar, el pitido mon&oacute;tono del tren. De all&iacute;, de esos confines de la tristeza, suena un piano, que te transporta a todos esos momentos olvidados donde&nbsp;te colm&oacute; una diminuta felicidad. Y entonces lloras, con las lagrimas m&aacute;s dulces, porque sabes, que cuando vienen mal dadas, cuando los perros son jaur&iacute;a a lo lejos, cuando parece que ya han pasado todos los trenes, cuando las chimeneas ajenas te llenan de una odiosa melancol&iacute;a, es posible que puedas contar con un &aacute;ngel fieramente humano que, a lo lejos, confundido con la tristeza del horizonte, toca una balada s&oacute;lo para ti.]]></description><pubDate>Mon, 25 Feb 2008 21:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Dibujo</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/022402-dibujo.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/022402-dibujo.php</guid><description><![CDATA[<p>Me gusta dibujar, me transporta, me saca la lluvia del alma, sobre cualquier superficie, con cualquier cosa. Es una experiencia &uacute;nica, insustituible. Sigue siendo como el primer d&iacute;a, una ma&ntilde;ana parecida a esta en que cog&iacute; un lapicero por primera vez y empez&oacute; a salirme algo reconocible bajo mi mano.</p><p>Mi sistema es sencillo. Promuevo un caos importante sobre la superficie del papel a base de garabatos en&eacute;rgicos. Lo que all&iacute; sale, poco a poco, va sugiri&eacute;ndome formas reconocibles que s&oacute;lo tengo que completar. Es como ordenar el caos. La creaci&oacute;n en estado puro. &iquest;No es para sentirse bien?</p>]]></description><pubDate>Sun, 24 Feb 2008 11:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Esta noche</title><link>https://tristan.blogia.com/2008/022401-esta-noche.php</link><guid isPermaLink="true">https://tristan.blogia.com/2008/022401-esta-noche.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;Domingo, 24 de febrero de 2008.</p><p>He visto la luna llena, y las flores recientes cuidadosamente atadas a una farola. Creo que eran rosas blancas y un letrerito debajo que no acert&eacute; a leer porque iba en el coche y el sem&aacute;foro estaba un poco m&aacute;s arriba. Debiera haber parado, pero ya se sabe, el tr&aacute;fico, las prisas... .Ah&iacute; se mat&oacute; un chico hace a&ntilde;os y nunca faltan flores frescas atadas a la farola. La luna llena viste el asfalto de fantasmas. Pasan coches a toda prisa y tampoco veo a sus ocupantes. La luz l&aacute;ctea de la luna llena no llega a todos los rincones. </p><p>-Alejandro, no te duermas.- Le digo a mi hijo mirando su sombra por el espejo retrovisor.</p><p>-No me duermo.- Contesta, y su voz tambi&eacute;n es de sombra y duermevela.</p><p>Todo el d&iacute;a fuera de casa. Tengo ganas de llegar. Tengo ganas de olfatear mi casa, el nido tranquilo donde habitan los aromas que exhalo. La luna llena no entra en mi casa aunque la adivine detr&aacute;s de estas paredes. S&eacute; que mi casa, por fuera, es un&nbsp;espectro herido por la luna, como toda la calle, como toda la ciudad que ahora, sosegadamente duerme. Pero est&aacute; ah&iacute; fuera. La luna sigue ah&iacute; fuera, gasa blanca, nen&uacute;far roto que todo lo abarca. Ahora es muy alta la noche. Alejandro duerme con la&nbsp;tranquilidad, el bienestar que le dan sus cuatro a&ntilde;os. Me encanta su&nbsp;habitaci&oacute;n, sus peluches, sus rotuladores, sus monstruos, sus dinosaurios de pl&aacute;stico. Su&nbsp;habitaci&oacute;n es el mundo surrealista y ca&oacute;tico que me gustar&iacute;a habitar y que, de alg&uacute;n modo, comparto con &eacute;l.&nbsp;</p><p>Son las doce y media, una hora prudente para matar sue&ntilde;os. La luna llena sigue ah&iacute; fuera, ilumin&aacute;ndolo todo sesgadamente, mi casa, la ciudad, el asfalto, las rosas blancas atadas a la farola, los ocupantes de los coches con los que me cruc&eacute;, el chico muerto que, sin saber por qu&eacute;, una noche como esta,&nbsp;se convirti&oacute; en rosa blanca, en haz de luz, en luz de luna.</p>]]></description><pubDate>Sun, 24 Feb 2008 00:48:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
